
Imagen de Walter Viana
Haciendo un par de cuentas rápidas, descubrimos que en el El Salvador se asesinan a 12 personas diariamente, la mayoría de ellas trabajadores que no regresan a sus hogares sino en ataúd y en el peor de los casos, sólo se encuentran partes de sus cuerpos en ríos, pozos, parques y quebradas.
El fin de semana antepasado la cifra se cuatruplicó llegando casi a los 50 homicidios. De seguir así, para diciembre se contabilizaría un total de 5,000 a 7,000 salvadoreños menos, debido a la ola de criminalidad que azota al país.
Con más de dos millones de habitantes, vivir en San Salvador es hoy un riesgo. La ola de violencia es tal que la gente mira, oye, camina y respira con miedo mientras transita por las principales arterias de la capital. Es como si tuviéramos nuestra propia Bagdad o como si viviéramos todavía una guerra civil.
Sorprendentemente, la gente se ha acostumbrado a vivir así. El ser humano se aferra tanto a la vida y a sus cosas que sobrevive hasta que el cuerpo aguante. Surgen los instintos básicos y ante tal abandono y anarquía, no queda más remedio que vivir a como dé lugar.
Con tales instintos no me sorprendería encontrarme en medio de un tiroteo y que la gente de los alrededores siga actuando como si nada. O que lleguemos a una insensiblidad tal de tropezar con un par de degollados, pies o brazos de un buen cristiano, y seguir caminando como si hubiésemos chocado con cáscaras de banano.
Me gustaría pensar que la PNC tiene un plan al estilo Los Infiltrados dentro de las pantillas. O que Los Escuadrones de la Muerte reivindiquen su papel en la historia nacional y nos hagan el favorcillo de desaparecer a unos cuantos cabecillas de mara. Que los asaltos y extorsiones que afectan tanto a la economía, disminuyan, para que la gente honrada pueda trabajar en paz y llevar el sustento a sus hogares sin temor a que se suban dos o tres tipos al autobus a exigir un dólar por persona.
Definitivamente, basta ya!
La PNC necesita declararle una verdadera guerra al crimen organizado. Esa debería ser la prioridad uno en el gobierno de Mauricio Funes. A medida que cesen las extorsiones, robos, asesinatos y asaltos a mano armada, la economía crece y el desarrollo de pequeños, medianos y grandes empresarios aumentaría hasta en un 25 %.
No pretendo ser amoral ni descartar las excelentes estrategias para la prevención del crimen, pero necesitaríamos todos y cada uno vivir esto en carne propia y entender que cada día que pasa estas organizaciones se hacen cada vez más fuertes y difíciles de combatir, en especial en nuestra querida capital.
Mientras tanto esperé llegar hoy a mi casa con vida.

8 COMENTARIOS
Llegaste con vida o me busco otro socio?
Pregúntame a las 9:00. No creo que encuentres a un socio mejor.
:P
te lo diré yo que estoy en una zona muy concurrida, en la cual veo gente sospechosa subirse a los buses y solo pienso a cuantos van a asaltar ahora?
si es cierto que se debe hacer algo para solucionar el problema de las maras, pero el problema no se soluciona matando a los mareros, eso seria genocidio, y ademas generaria mas violencia
militodias360, dime qué harías tú si te quiere apuñalar un tipo, a ti, a tu esposa y a tus hijos y no hay nadie para ayudarte, ni policías, ni jueces, ni familiares. No puedes negociar y el tipo no tiene más remedio que matarte.
Dime, qué harías?
Eso le está pasando a cada familia salvadoreña. Imagino que reforzando el sistema de seguridad y endureciendo más las leyes se pueda frenar más esto.
No?…Matar a esos pendejos que se cagan en tu país no es la solución?…Yo viví en tu país por 9 años y son lospeores que he vivido en mi vida…soy médico y gracias a la escuela salvaje por las atrocidades que llegaban a el hospital san rafael donde trabajaba, gracias en su mayoría a mareros, aprendí a nadar en sangre y ahora soy un super cirujano donde trabajo pero aprendí a costa de la muerte y sufrimiento absurdo de muchos de tus compatriotas…tuve buenos amigos allá pero perdí a varios ahora que quiero saber de ellos…dos fueron asesinados por pandilleros y una compañera doctora fue violada multiples veces por esos animales y ahora tiene sida…quieres que siga?…crees que esa gente todavía puede ser recatada?…yo doy gracias a Dios por haber salido de allá pero me da mucho pesar saber lo que le pasó a mis conocidos y a la gente buena que vive allá que están secuestrados por los malos salvadoreños que son pocos pero tienen más fuerza…Saludos…
A esa gente hay que meterle adentro de un furgón que vaya a mil por hora hacia el infierno.