Desde antes de la elección del candidato, se miraba venir en ARENA una terna durísima de distintos sectores que pretendían llevar a su propio “ungido” a la presidencia. El panorama se pintaba crudo. Saca propuso elecciones internas. Los militantes votaron y Ávila ganó. Desde ahí, el exdirector de policía hizo malabares con la batuta sobre la delgada línea que divide la ingenuidad y el desánimo entre sus mismos correligionarios y población en general.
La actitud de ARENA fue bastante necia. No es que hayan ingnorado lo del olfato político, sino que se pusieron bastante egoístas y el resultado fue el que se venía llegar.
El FMLN, en cambio, la tenía preparada desde hacía tiempo, al eliminar este tipo de acciones y reclamar la figura de Funes para candidato a presidente.
Sí hubo factor Funes. He ahí el dolor que sienten ciertos militantes de izquierda y que Paolo Lüers detalla muy bien en aqui. El FMLN no ganó, no podía hacerlo solo. Hasta el ala marxista le ha recriminado por acomodarse al sistema neoliberal, llevar caras bonitas en el gabinete y aceptar las normas y acuerdos de éstos.
Hasta la fecha, la dolorosa, reestructuración de la futura oposición va a paso lento, dejando de encargados a Cristiani, Sol y Flores al mando de las transformaciones en el interior de la institución partidaria. Hay turbulecia, golpes, resquemores que se tratan de maquillar, pero así debía de ser, como pasa siempre en estas situaciones.
Ahora Saca y Ávila sobraron. Norman se dedicará a la comuna de la capital y se desconocen hasta ahora las nuevas caras que contarán con una actitud vigilante ante los cambios que obtendrá
El Salvador.
Los trapitos sucios se lavan en casa. Esperemos que en esa limpia se retuerzan bien a los egoístas y difamadores. Esperemos que se entienda que las campañas de desprestigio y de mentiras no ganan siempre elecciones. Los cambios a veces no son sólo buenos, sino necesarios en distintos ámbitos de la vida, en especial, en el campo de la política.
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1 COMENTARIO
Está por verse cómo va a digerir la derrota un partido como ARENA tras 20 años de dominio apabullante de las instituciones de la República. Para ser completamente honesto no me interesa, como opción están desgastados y no creo en que existan “mesías” políticos, entendido esto ultimo como un hacedor de milagros que va llevar la salvación tan solo por su peso individual, para rescatarlos del abismo en el que han caído.